Con la cabeza llena de sueños, Patricia dejó el sur de Francia para unirse a la ESMOD, en París, en los años 90. Con el codiciado diploma de diseñadora de moda en el bolsillo, inició una carrera en la moda que la llevaría de Balmain a la Bon Marché, de Italia a Asia. Una trayectoria que no agotará, en casi 30 años, su gusto por el descubrimiento.
El movimiento hippie, la música disco, los iconos de los años 80, los estampados de Kenzo han ayudado a moldear su gusto por la moda libre, atrevida y decididamente sin fronteras.
De su juventud mediterránea entre Camargue y Drôme Provençale, conserva el gusto por los espacios abiertos y un profundo respeto por los seres vivos.
Fue en septiembre de 2018 cuando creó JUNGLE JOY, un guiño a la famosa marca, que refleja su relación con las plantas.
¿Por qué la BOLSA DE MAMÁ?
Madre de tres hijos, con los brazos siempre llenos entre la compra, el deporte, el trabajo con la bici, los fines de semana, la playa, los aviones... siempre necesita "bolsos tote" bonitos en los que llevar todo lo que entre pero que, si es necesario, se puede guardar en un pequeño bolso de mano.
Sus bolsos, no solo quiere que tengan ánimo, para ir a bailar o comprar ensaladas, sino que sean accesibles a todos los bolsillos y eco-responsables.
"No estamos condenados a gastar una fortuna en accesorios fabricados en Asia y condenados a pasar de moda rápidamente...".
Fiel a sus principios, obtiene sus textiles (en su mayoría reciclados) de Lyon Manufacturas.
JUNGLE JOY, son series limitadas "made in Paris", ¡100% francesas!